Otra de Vinalay
Las comparecencias de los funcionarios del Gobierno del DF así como de los jefes delegacionales ante el pleno de la Asamblea Legislativa o las comisiones de ese órgano legislativo, se realizan de manera normal en la mayoría de los casos pero –como en todos los aspectos de la vida- hay sus excepciones.
Está el caso de la comparecencia de Gilberto Ensástiga ante la Comisión de Administración Pública en la que se retiró porque no había quórum. Recientemente está la participación de Martí Batres que fue interrumpida porque una señora le aventó unas cobijas.
Ahora le tocó al jefe delegacional en Álvaro Obregón, Leonel Luna Estrada, sufrir no por el debate de ideas –que siempre es bueno, sano e interesante- sino por la actitud grosera y burlona de uno de los legisladores: Alfredo Vinalay.
El diputado local del PAN, quien por cierto no pertenece a la Comisión de Administración Pública que encabeza la también panista Kenia López Rabadán, en lugar de respetar no sólo a su interlocutor sino a sus homólogos y al recinto en el que se encontraban, quiso convertirse en el “héroe” del grupo parlamentario del PAN al pretender dejar mal parado al delegado Leonel Luna al tildarlo de ignorante.
A pesar de los ataques verbales, el funcionario mostró cordura y tolerancia. Dicen los que lo vieron que realmente “aguantó vara”. Las cosas no hubieran pasado de ahí pero como Alfredo insistió, Luna le espetó al diputado del distrito 20 de esa demarcación -palabras más, palabras menos-: “al parecer usted no lee los periódicos ni escucha las noticias… en su distrito hay una mina y una cueva. Si esas son condiciones para desconocer cómo viven sus representados, dígame quién es el ignorante”. ¡Qué tal!
Es evidente que el panista quiso poner en evidencia al perredista pero “el tiro le salió por la culata”, por ejemplo, cuando Leonel le dijo “yo estuve ahí desde que se produjo el hundimiento y le he dado seguimiento a todos los pasos para ayudar a la gente, usted ¿dónde ha estado
”
Fue evidente que la intención de Vinalay fue sacar raja política para lo que viene en el futuro. Ahora que Germán Martínez Cázares va a cambiar su lugar de residencia precisamente a Álvaro Obregón, seguramente quiere demostrar que tiene una gran presencia en el distrito, particularmente la parte que le corresponde a la demarcación en comento.
Alfredo quiere ser uno más de esos panistas que sólo saben golpear y creen que con atacar sin ton ni son van a prolongar su carrera política, a obtener cargos, pero no contó con que Luna le revirara con palabras certeras y no con mentiras.
Es más, el delegado se mostró respetuoso con el legislador blanquiazul y le pidió que fuera el conducto para que Juan Camilo Mouriño, el secretario de Gobernación, supiera de la situación que prevalece en Álvaro Obregón por el suelo minado, porque es necesario señalar que el Cenapred debió ir a la delegación desde hace mucho tiempo para constatar esa realidad. Ni Laura Gurza, coordinadora de Protección Civil a nivel federal, ni otras autoridades, han hecho caso. Esto debe ser considerado muy seriamente por el nuevo inquilino del Palacio de Covián porque no vaya a ser que quieran “tapar el pozo después del niño ahogado”.
Luna Estrada pidió respeto. Kenia López tomó la palabra para decir que “por supuesto que solicito respeto a todos los diputados presentes para el Jefe Delegacional”, aunque comentó que no se atrevía a definir “si sarcasmo es o no violentación”, en obvia referencia al lenguaje empleado por Vinalay Mora en sus planteamientos hechos a Luna Estrada.
Por ello, es que el delegado decidió dejar el salón “Luis Donaldo” Colosio por la falta de respeto a él y a los habitantes de la delegación Álvaro Obregón.
Cabe señalar que ni siquiera Isaías Villa, diputado perredista de Nueva Izquierda, se inmutó ante la andanada de Vinalay pero sí el diputado Martín Olavarrieta del PRI y otro del PRD pidieron mesura al del PAN.
No cabe duda de que Acción Nacional también tiene su “buscabullas de Taberna” o será que Vinalay se equivocó de lugar.
