Mentirosos, mentirosos
El pasado viernes 23 de noviembre, Mateo Noé Figueroa Vega, de la Setravi; Mario Endo Jiménez, de la Dirección General de Obras para el Transporte de la Secretaría de Obras y Servicios; Guadalupe Juárez de la Dirección General de Concertación Política y Atención Social y Ciudadana del GDF; y Rutilo Sánchez González, director de Enlace Ciudadano de la delegación Tlalpan, se comprometieron ante los vecinos de la Unidad Habitacional Residencial Insurgentes Sur –ubicada en el número 4411 de la avenida Insurgentes– que habría vigilancia afuera de la unidad para permitir la adecuada circulación de los vehículos hacia el Periférico y la salida a Cuernavaca.
El problema es que, como lo hizo Jim Carrey en aquella película de 1997, ahora los funcionarios del gobierno capitalino mienten para tener a la gente en paz.
A pesar de que fue un compromiso, la presencia de los elementos policiacos sólo es por un pequeño lapso de tiempo por lo que los vecinos siguen sufriendo problemas al salir. Pero no sólo se han visto afectados los automovilistas, también la gente que requiere atravesar la calle y que no puede ir a algún lugar cercano porque no hay por donde cruzar debido a los trabajos que se realizan.
Tampoco hay operativos para evitar que la gente se estacione sobre la avenida con lo que provocan problemas vehiculares. Los fines de semana, cerca de los grandes restaurantes como Enrique y Arroyo, hay autos estacionados sobre las banquetas lo cual viola de manera flagrante la ley.
Aunado a lo anterior, y como sucede en el caso de las obras que ya se realizan en el Eje 4 Sur, no se le ha proporcionado a los vecinos la información de cada uno de los proyectos que acompañarán al Metrobús. En su mayoría tienen que ver con las vialidades pero está el caso del transporte público. Por ejemplo, ¿qué va a suceder con los microbuses y combis que tienen que utilizar Insurgentes para llegar a Revolución o el Metro CU
A las personas que utilizan ese servicio -que, por cierto, son miles- no les han comunicado nada.
Se supone -porque la administración perredista indicó que la ampliación hacia la salida a Cuernavaca estaría terminada a mediados de este mes- que a fines de diciembre muchas cosas van a cambiar pero a la población no le han dicho nada al respecto.
Es incomprensible que un gobierno de izquierda no tenga una adecuada comunicación con la gente. ¿Dónde quedaron las exigencias de participación ciudadana
Aunado a lo anterior está el hecho de que siguen entrando y saliendo de la CIUDAD CAPITAL camiones de carga y trailers, que afectan la circulación de los vehículos.
Por último, hay varios otros aspectos que se deben de considerar. Por ejemplo, mientras en Miguel Hidalgo los vecinos de Tacubaya han recibido el apoyo de la diputada local del PAN, Margarita Martínez Fisher, que aunque es presidenta de la Comisión de Abasto y Distribución de Alimentos de la Asamblea Legislativa del DF está al pendiente de lo que sucede en la delegación, en Tlalpan ningún legislador –local o federal se ha acercado a los vecinos- ni Maricela Contreras ni Salvador Martínez Della Rocca –quien ya fue jefe delegacional-, por citar a uno de cada órgano legislativo, se han parado en la zona.
Aunado a lo anterior, es evidente la incpacidad del jefe delegacional de Tlalpan para estar cerca de la gente. Como algunos otros delegados, Guillermo Sánchez Torres sólo se deja ver en los eventos en los que puede tomarse la foto como el año pasado durante la inauguración de la playa en Villa Olímpica. Como se ha indicado en este espacio, cuando se trata de atender a la gente y buscar opciones para solucionar sus problemas, Sánchez se esconde como sucedió en el caso de los habitantes del asentamiento “La Faja”.
POR LAS CALLES… En Tláhuac las cosas siguen complicadas debido a la mala actuación de Gilberto Ensástiga. Ahora hubo un problema porque los asistentes al deportivo de la Colonia San José desmantelaron parte de la malla que separa las canchas d e un terreno que se apropió el gobierno delegacional para la construcción de un cárcamo. Después de enfretamientos verbales de los deportistas con grupos de choque integrados por funcionarios delegacionales y vecinos de la misma colonia, la gente tiró parte de la malla. Los funcionarios del gobierno delegacional perredista solicitaron la intervencion de la fuerza pública mientras que los inconformes exigieron la presencia de Ensástiga, pero el jefe delegacional -que se ha caracterizado por el uso de la policía para atender las demandas ciudadanas- se negó a presentarse. Por lo pronto, el predio en disputa está resguardado por una treintena de policías… Uriel González Monzón, jefe delegacional en Xochimilco confirma lo que se indicó en este espacio: el negocio es la regularización de asentamientos irregulares.
